Un micrófono es un elemento capaz de captar ondas sonoras
convirtiendo la potencia acústica en eléctrica de similares características
ondulatorias. Para ello se necesita la combinación escalonada de dos tipos de
transductores. El primero de ellos consiste en una fina lámina, denominada
diafragma. Su misión es transformar las variaciones de presión en vibraciones
mecánicas, es por tanto un transductor mecanoacústico.
Básicamente, un micrófono (del inglés microphone, acuñado en
el siglo XVII a partir del prefijo micro, "pequeño" y el griego
antiguo ϕωνή - foné, "voz") es un aparato que se usa para transformar
las ondas sonoras en energía eléctrica y viceversa en procesos de grabación y
reproducción de sonido.
Mejorar la escucha
Si bien a nivel general educadores y directivos celebraron
le media sanción a la ley, hubo algunos que recalcaron la necesidad de trabajar
más profundamente para mejorar la escucha en el aula.
Clara Jahan, vicedirectora de la escuela Bartolomé Mitre
(Capital), fue una de las defensoras de esta postura: “A veces ni con un
altoparlante los alumnos escuchan lo que dice el docente, porque no están
predispuestos”, explicó. Para cuantificar el problema detalló: “El aparato
puede ayudar un 10% del 100% que se necesita para generar un buen clima de
trabajo en el aula”.
- No es necesario levantar la voz, simplemente hay que subir
el volumen.
- Los alumnos prestan más atención.
- Evitan dolores de garganta y futuros problemas de la voz.
- Se puede adaptar de acuerdo a los espacios y la cantidad
de alumnos.
- Reduce los pedidos de licencia por problemas de la voz.
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